viernes, 26 de febrero de 2010

Fauna Sobre Ruedas Volumen Uno

Vengo Observando desde hace ya un par de días las reacciones de mis amigos ante el hecho de que inicie mi andadura con una Vespa, entre la sorpresa y el cachondeo o la envidia.
Al principio no me había parado a pensar las repercusiones por el vehículo hasta que recordé que los Scooter (Vespa y Lambretta) eran los signos de Referencia de los “MOD” y que yo, teóricamente he sido y soy un viejo Rockers. Es por esto que me veo obligado a intentar explicar brevemente las diferencias entre estas “Tribus Urbanas” y sus origines en una nueva Sección que voy a Titular FAUNA SOBRE RUEDAS.
Para empezar, contaremos un poco la historia sobre los Teddy Boys (precursores de muchos de estos movimientos).
El origen de los Teddy Boys como movimiento juvenil se remonta a la Inglaterra de principios de los años 50. Viven las frustraciones postbélicas de la II Guerra Mundial al amparo del rock 'n roll norteamericano. Nacidos en el seno de la clase trabajadora, esa frustración también se expresa en la adopción de elementos de distinción a través de la vestimenta, la chaqueta de medio cuerpo inspirada en la moda eduardiana de principios del siglo XX, los brothel creepers, los estilos de peinado tipo quiff, pompadour y flattop, todo un elenco de abalorios dispuestos como registros de identidad. La adscripción incondicional al grupo es el elemento que unifica los demás y alimenta una nueva forma de conducta juvenil, que es la evidencia de una comunidad que busca su identidad en medio del inconformismo social.
Ante ese marasmo juvenil, en enero de 1955, el director de cine Ken Russell realizó un reportaje fotográfico sobre las teddy girls londinenses del East End.
Chris Steele-Perkins, fotógrafo de la Agencia Magnum, documentó a finales de los 70 la cultura Teddy Boy. Su libro The Teds (1979) ofrece material fotográfico de sobra para comprender las motivaciones sociales y estéticas de este movimiento juvenil.
Eric Refner, por su parte, realizó en 2002-2003 un reportaje en la misma línea documental que Steele-Perkins, enfocado concretamente al encuentro anual de 50.000 rockabillies en la pequeña localidad inglesa Hemsby.

jueves, 25 de febrero de 2010

02-La Historia en España

En 1952, como el prólogo apunta brevemente, España estaba en camino franco de olvidar ya las secuelas de su guerra civil y, como en Italia, necesitaba facilitar el desplazamiento de sus gentes como necesidad para la ampliación de sus industrias.
Spartaco G. Boldori Malandri es amigo personal del Sr. Piaggio representante de Fiat en España. No es el Sr. Boldori uno de los escépticos, sino uno de los entusiastas y propone al Sr. Piaggio montaje de una fábrica en Madrid. La idea es aceptada s reservas; pero las ideas necesitan hombres y nombres para convertirse en realidad. Y para que tome cuerpo la propuesta del Sr. Boldori, será decisiva la colaboración de Juan Llado, consejero delegado entonces del Banco Urquijo. El primer director de MotoVespa será Lelio Pellegrini Quarantotti quien, con un extraordinario grupo de colaboradores entusiastas, logra en pocos meses poner en la calle la primera VESPA de 125 cc. en febrero de 1953.
"Nel mezzo del cammin di nostra vita...", en palabras de Dante, Sr. Pellegrini fue objeto de un reconocido homenaje que le rindiere sus amigos de España entera por su capacidad de mando y su extraordinaria condición humana.
En 1969 fue nombrado consejero delegado, y vicepresidente diez años después.
En aquellos años, tiene un papel importante, de coordinación con Piaggio y de supervisión el Sr. Del Corso con sus frecuentes visitas a Madrid.
Otro nombre importante fue el de Pió Papineschi Magnozzi que, llegado a Moto Vespa como responsable de la Administración en 1952, accedió a director general de Moto Vespa en 1971, en un momento difícil de la Sociedad, hasta que fue nombrado consejero delegado en 1985 y vicepresidente en 1987.
Ya era por entonces presidente del Consejo de Administración José María Rovira Burgada que ocupó la presidencia durante 28 años. La dedicación, el esfuerzo, el interés y la eficacia del S Rovira fueron su guión y su bandera hasta su muerte en 1983 (veinte días antes que el Sr. Pellegrini).
Estos hombres, después del Sr. Del Corso, muerto en 1972 contaron con la valiosa ayuda, comprensión y empuje personal del Sr. Rinaldo Marsano Piaggio, vocal del Consejo de Administración de Moto Vespa, que fue también director general de Piaggio & C.S.p.A. de la que es vicepresidente actualmente.
La colaboración técnica, comercial, financiera y de gestión de todo género recibida por su impulso personal durante sus frecuente visitas a Madrid, permitieron a la empresa el verdadero despegue auge de los últimos años de la década de los setenta y primeros del ochenta.
Durante todos estos años, al mando de esos hombres, Moto Vespa se consolida como empresa y realidad industrial española, ofreciendo al comprador la satisfacción que éste solicita: mantiene el prestigio de marca, un buen nivel de asistencia al cliente y una buena relación calidad-precio. Y monta una eficaz red de ventas, con entusiastas colaboradores de la marca.
En definitiva, crea y administra con atención y prudencia un gran patrimonio de imagen, superando con tesón los momentos difíciles y delicados de su historia.
A finales del 1983 Leopoldo Calvo-Sotelo sucede al Sr. Rovira en la presidencia no ejecutiva de Moto-Vespa; pocos meses más tarde Giorgio Brazzelli es nombrado consejero-delegado de Piaggio & Cía., S.p.A; el Sr. Brazzelli se incorpora pronto al Consejo de Moto Vespa y desde él confirma el propósito del grupo Piaggio de reforzar su presencia industrial y comercial en España al amparo de las favorables circunstancias que va a crear la adhesión de nuestro país a las Comunidades Europeas.
Y llegamos al 1985, año en que es nombrado director general Gian Cario Sartori Panero, que lleva ocho años en la empresa con diferentes cargos. Este mismo año, comienza una renovación natural de varios puestos de alta responsabilidad ejecutiva de la empresa, con hombres de una nueva generación, que aceptan el desafío de la entrada de España en el Mercado Común demostrando el mismo entusiasmo que sus predecesores mostraron en otros momentos clave de la vida de la empresa, haciéndose así merecedores de ser los "continuadores" de la gran labor iniciada en 1952.
Esta renovación se concreta en 1987 con el nombramiento del señor Sartori a consejero delegado-director general, como máximo responsable ejecutivo de la Sociedad.

01-Un Poco de Historia

Recientemente comentaba el proyecto en el que me he embarcado, aunque solo daba algunas pinceladas algunos ya sabíais de que se trataba. Para todos aquellos que desconozcáis el tema o simplemente por la finalidad de este blog, narraré un poco la vida de mi “pequeña”.

Cómo nació exactamente el nombre de Vespa es algo que no se sabe con certeza, pero la leyenda asegura que surgió de la exclamación del dueño de la empresa Piaggio, Enrico, al ver la propuesta de modelo que le presentó Corradino D´Ascaniole, luego de los cambios solicitados por el propietario. "Bello, sembra una vespa!" (Bello, parece una avispa).

Así habría nacido la Vespa, bautizada con el nombre preciso, pues alude a un insecto simpático, individualista, independiente, amante de la naturaleza, pero también peligroso e improductivo, pues no fabrica miel. Se mueve velozmente, sin pausa, por todas partes, casi interpretando aquello que dice la etimología misma de la moto, proveniente de to scoot (marcha, escabullirse).

Nacida en 1946, la Vespa forma parte de la historia italiana para todos los efectos, partiendo por sus orígenes que la situaron como un ejemplo de estrategia de reconstrucción. Enrico Piaggio poseía una empresa destruida por la guerra y del todo inadecuada a los nuevos tiempos de paz. Sus perspectivas, en un país con una economía inexistente, eran casi nulas. Pero la Vespa fue su verdadero gran descubrimiento: un vehículo para el transporte urbano y también para un pequeño viaje; era la solución individual al problema de la movilización; era la miniatura de posesión motorística, que en otras partes se realizaba con otros medios.

En Abril de 1946, los primeros 15 ejemplares salen del establecimiento de Pontedera. La primera Vespa es un verdadero utilitario de dos ruedas, un vehículo que no parece una incómoda y ruidosa motocicleta, sino que emana ya clase y elegancia al primer vistazo.

Más adelante, su producción de cilindrada más pequeña, la Vespa 50, fue acompañada con la ley que permitía manejar sin licencia y sin patente, erigiéndose en el descubrimiento del mundo juvenil.

Los primeros síntomas de la contaminación y las fuertes campañas ideológicas en contra de toda forma de daño al medioambiente, llevaron a ver en la Vespa un antídoto.

Por esto se transformó fácilmente en un mito: un mito obrero, un mito de rescate, familiar para las jóvenes parejas, un mito de libertad al interior de una sociedad trabajadora y optimista. Ese mismo mito que se expandió a los periodos sucesivos de la Europa de esos años: la del boom o la de la renovación generacional de los años 60.

Todos estos hitos en la historia de la Vespa fueron acompañados de mensajes publicitarios de profundo contenido social y casi anticipos de un sentir "político" común, condimentos más bien insólitos en la historia de la industria italiana.

Esta famosa moto también ha estado presente en escenas de gran cantidad de películas de cine y ha sido inmortalizada en millones de fotografías de familia, objetos de compañía y de recuerdos personales y subjetivas aventuras. Testimonio de esto son los miles de Vespa Club que se formaron en el mundo a partir de los años 40: con sus reuniones, sus diarios, sus redes de correspondencia.

miércoles, 24 de febrero de 2010

00-Los Origenes en el Tiempo

Todo comienza en el principio de los tiempos. De siempre me han gustado los artilugios antiguos más variados, desde las radios de válvulas a tebeos pasando por aperos de labranza y muebles “viejos”. Hace ya unos pocos años me interese en el mundillo de los vehículos históricos. Circunstancias de la vida nunca me había encontrado en el momento adecuado para iniciar esa aventurilla de los motores & CÍA, unas veces por falta de espacio (primordial en esto de la restauración) y otras por falta de tiempo o dinero.
Con esto de comenzar vida nueva, con propósitos nuevos y renovadas esperanzas, volvió a mi la idea como las aves de paso vuelven año tras año. Empecé a indagar en los aspectos puramente técnicos de la rehabilitación y restauración, es decir que empecé a empaparme de leyes varias y documentos técnicos para ver como poder echar a andar un trasto que ni dios sabe donde tiene los papeles ni quien es el dueño y demás.
Tras semanas de intenso y arduo trabajo comprendí que cada situación es un mundo, cada funcionario de Trafico una persona diferente y que las
bases son las que son pero que hay cuarenta mil caminos de llegar a Roma.
Así que comencé a otear la red a ver si encontraba algo que me interesase, obviamente tenia mis preferidas como la Sanglas 400, la OSSA 160 GT, la Montesa Impala Sport 175, pero se aventuraban extremadamente difíciles encontrarlas al precio que podía pagar o en el estado optimo para no ser extremadamente cara ni dificultosa su restauración.
Llevaba unos 4
o 5 meses explorando el horizonte de las motos históricas y lo vi tan negro que hasta pensé en cambiar a los vehículos de cuatro ruedas cuando por arte del destino entra en mi despacho de la Oficina una compañera y, tras descubrirme escurriendo el bulto en el curro me dice que A su Padre le gustaban también mucho y que ella tiene una Vespa tirada desde que su progenitor falleció, en un descampado de la casa de campo.
Tras el inicial sofoco de la “cazada por escabullirme en el curro”, la busco a la salida y le comento que pregunte en casa de su madre el estado de la moto, si andaba, si tiene papeles, los impuestos al día, y sobre todo, el precio; todo esto sin más interés que ver que tal, si era interesante la operación y como dicen en Andalucía, “íbamos al trato”.
El Lunes por la mañ
ana, después de un “finde” sensacional tras muchas semanas aciagas, me dice que ha preguntado por la moto y que su madre le ha dicho que ha buscado los papeles pero que no los encuentra, que la moto, por ser para mi, me la regala, que page yo los tramites Administrativos y que vaya a recogerla. Cual fue mi sorpresa, mi entusiasmo que lo tome como un regalo de cumpleaños (me lo dijo el 22 de Febrero). Así que empiezo con mi proyecto de restauración, pero eso es ya otra historia.